
Mensaje del Secretario General para 2026
En este Día Mundial contra la Trata de Personas, hacemos hincapié en la forma de trata de personas que está creciendo más rápidamente: las estafas en línea forzadas.
Personas de todo el mundo, a las que se atrae con la falsa promesa de un trabajo digno, terminan encontrándose atrapadas en redes delictivas y son obligadas a cometer estafas contra otras personas.
Las estafas, con las que se defrauda a millones de personas, generan enormes beneficios ilícitos para la delincuencia organizada transnacional. Las potentes nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, está contribuyendo a que estos estafadores propaguen sus fraudes a una velocidad alarmante.
Para combatir esta amenaza creciente se necesita una respuesta global unida en la que los servicios de inteligencia, las fuerzas del orden y los reguladores financieros trabajen de consuno para descubrir las redes y privar a los responsables de sus fondos.
En 2024, los Estados Miembros aprobaron la Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia, un acuerdo histórico dirigido a potenciar la colaboración transfronteriza. Hago un llamamiento a los Gobiernos de todo el mundo para que ratifiquen la Convención, hagan frente a la corrupción que permite actuar a los delincuentes y garanticen que las empresas tecnológicas pongan freno a los abusos en sus plataformas. Además, debemos brindar apoyo a las víctimas de los centros de estafas para que puedan recuperarse y reconstruir sus vidas.
La trata de personas, cualquiera que sea su forma, constituye una grave violación de los derechos humanos. Si trabajamos juntos podremos poner fin a la explotación de una vez por todas.
La trata de personas, cualquiera que sea su forma, constituye una grave violación de los derechos humanos. Si trabajamos juntos podremos poner fin a la explotación de una vez por todas.
António Guterres
